Es incalculable la cantidad de víctimas que el mar ha arrasado junto a él en un caluroso día de verano, víctimas de un tranquilo mar en un comienzo que luego en un abrir y cerrar de ojos esto cambia, la marea arrasa con todo y te atrapa, como si te quisiera llevar y no te deja tranquilo, simplemente te jala y jala; y a su vez, con olas que hasta triplican el tamaño de una persona.
Es posible que tu hayas presenciado un intento del mar en hacer que alguien se ahogue, es algo que suele pasar en las playas, o tal vez hasta lo has sentido, la sensación de ser tragado por el mar y sin poder sentir el piso ni ver la orilla y con suerte, respirar.
Cuando la corriente jala, lo primero que debes hacer es salir a la orilla, uno no sabe si la corriente se tranquilizará o seguirá así. Pero si ya eres parte del problema, es decir, el mar ya te alejo de la orilla y estás en un punto donde no llegas a tocar el piso y hay fuertes olas, puedo darte un muy buen consejo para ti.
NO debes desesperarte.
Lo principal si estás en una situación donde dependes de ti mismo para sobrevivir, cuando uno se desespera se cansa más rápido, pierde energía y a su vez el organismo pierde resistencia para continuar flotando sin que te pase nada. Puede que cuando te des cuenta en el momento entres en pánico pero tranquilo, respira hondo y estate atento con las olas, porque ellas son tu única opción que harán que llegues sano y salvo a la orilla si es que no hay ningún salvavidas.
Entrar en pánico es lo peor que puedes hacer en una situación así debes estar tranquilo, pensar, intentar relajarte para que tengas más oportunidades de sobrevivir y confiar en ti mismo, confiar en que podrás lograr salir.
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